¿PUEDEN LAS DESCARGAS DE UNA CUCHARA ELÉCTRICA SUSTITUIR A LA SAL?
El fúturo de la gastronomía no pasa solo por el simpático robot que nos sirve la cena que nos prometió el cine de ciencia-ficción de los cincuenta. Es más, estos serían unas innovaciones menores comparadas con otras que nos ahorrarían ingerir ciertos alimentos antipáticos para el organismo (la sal, el azúcar...) sin condenarnos a una vida de cenas sosas y olvidables. Y estas ya están llegando poco a poco: tenedores que desprenden aromas, cucharas que salan nuestras comidas o sabores que podrán descargarse de una base de datos y ser incorporados a los cubiertos para que podamos degustarlos en los platos sin pasar por los fogones.
Lo de los sabores digitales suena estrambótico, pero es el objetivo que se han marcado desde la New York University de Abu Dhabi. Lo están consiguiendo con inventos tan sorprendentes como una cuchara que a través de la electricidad consigue que las comidas sepan saladas mediante un mecanismo mitad intrigante mitad aterrador: el utensilio crea los sabores en la lengua del usuario con descargas eléctricas y las distintas frecuencias de los chispazos de ondas provocan las consecuentes impresiones de que lo que se toma es salado, dulce, agrio o amargo.
CÓMO GALILEO INVENTO LAS TABLETS Y DE DÓNDE VIENEN OTRAS GRANDES IDEAS. -Las mejores ideas no llegan con un sonoro “¡eureka!” pronunciado por un genio aislado, ni con una bombilla providencial que se posa encima de la coronilla de un sabio solitario, ni con una manzana que cae en la cabeza de aquel científico iluminado (aunque muchos defiendan esta última escena). No tienen que ver con un rapto de ingenio sino con una larguísima cadena de acontecimientos y, en definitiva, con la colaboración entre muchos personajes que ni siquiera se conocen.
Eso defiende Steven Johnson, un científico y divulgador (editado en castellano por el sello Turner) que ha firmado diversos best sellers antes de publicar How we got to now, en formato de libro y en una serie de seis entregas en la cadena PBS y BBC. Este tipo, fascinado por el caldo de cultivo de la colaboración en centros tecnológicas actuales como Silicon Valley, defiende precisamente que las mejores ideas siempre han surgido de la conversación entre disciplinas remotas.
Tanto la serie como el libro se organizan a través de seis grandes ideas: Higiene, Frío, Sonido, Tiempo, Cristal y Luz. Johnson incluso bautiza su método de conexiones improbables: long-zoom approach to history (enfocar los temas ampliando el zoom histórico) y lo explica con conceptos de la Teoría del Caos como el popularísimo Efecto Mariposa (una mariposa agita sus alas en China y esa acción desencadena una línea de fenómenos que acaban por desatar una tormenta de arena en el Sahara).
El libro afirma que el desarrollo de la higiene personal desde finales del siglo XIX condujo a los campeonatos profesionales de skate
Algunos ejemplos del libro que muestran esta mecánica de la innovación: el desarrollo de la higiene personal desde finales del siglo XIX condujo a los campeonatos profesionales de skate, la invención del neón no sólo influyó en la construcción de ciudades del juego libre como Las Vegas sino también en el arte y en la arquitectura posmoderna, y no existirían las tablets si Galileo no hubiera planteado el reloj de péndulo. Es más, tampoco habría sido posible una Revolución industrial si no se pudiera organizar el horario tanto de las fábricas como de las entregas de los pedidos.
La lista de casos que brinda Johnson es más que exuberante, tanto como su habilidad para la conexión. La expansión de Hitler, por citar otro, habría sido mucho menos megalómana sin la invención del micrófono ya que no se habría podido dirigir a audiencias de más de mil personas. Alguno podría objetar aquí la existencia de Carlomagno o Napoleón, a lo que Johnson contesta, quizás sin mucho éxito, que ellos usaban la reverberación de catedrales, cuevas y teatros de ópera. Y los escáneres de ultrasonidos desarrollados después del desastre del Titanic conspiraron poco después con la política de un solo bebé de China para decantar la balanza a favor del género masculino.
Una nueva imagen de la estrella HL Tauri, con detalles que nunca se habían visto hasta ahora, ha despertado la euforia entre los astrónomos que han empezado a trabajar con el nuevo gran radiotelescopio ALMA, en Chile. En ella se aprecia el disco de formación de planetas alrededor del joven astro revelando en él “detalles extraordinarios que nunca antes se habían visto”, señala el Observatorio Europeo Austral (ESO). “Es realmente una de las más descollantes imágenes jamás vistas en estas longitudes de onda. El nivel de detalles es tan exquisito que resulta aún más impresionante que muchas imágenes ópticas“, asegura Crystal Brogan, directora del Observatorio Nacional de Radioastronomía (NRAO) estadounidense. “Hasta ahora, imágenes con este nivel de detalle solo eran posibles con simulaciones de ordenador o con ilustraciones”, añade Tim de Zeeuw, director del ESO, organismo que lidera la participación europea del ALMA. “Una imagen revolucionaria”, la califica el NRAO. “Un impresionante hito tecnológico, científico y de ingeniería”, añade Pierre Cox, director de ALMA.
¿PUEDEN LAS DESCARGAS DE UNA CUCHARA ELÉCTRICA SUSTITUIR A LA SAL?
ResponderEliminarEl fúturo de la gastronomía no pasa solo por el simpático robot que nos sirve la cena que nos prometió el cine de ciencia-ficción de los cincuenta. Es más, estos serían unas innovaciones menores comparadas con otras que nos ahorrarían ingerir ciertos alimentos antipáticos para el organismo (la sal, el azúcar...) sin condenarnos a una vida de cenas sosas y olvidables. Y estas ya están llegando poco a poco: tenedores que desprenden aromas, cucharas que salan nuestras comidas o sabores que podrán descargarse de una base de datos y ser incorporados a los cubiertos para que podamos degustarlos en los platos sin pasar por los fogones.
Lo de los sabores digitales suena estrambótico, pero es el objetivo que se han marcado desde la New York University de Abu Dhabi. Lo están consiguiendo con inventos tan sorprendentes como una cuchara que a través de la electricidad consigue que las comidas sepan saladas mediante un mecanismo mitad intrigante mitad aterrador: el utensilio crea los sabores en la lengua del usuario con descargas eléctricas y las distintas frecuencias de los chispazos de ondas provocan las consecuentes impresiones de que lo que se toma es salado, dulce, agrio o amargo.
CÓMO GALILEO INVENTO LAS TABLETS Y DE DÓNDE VIENEN OTRAS GRANDES IDEAS.
ResponderEliminar-Las mejores ideas no llegan con un sonoro “¡eureka!” pronunciado por un genio aislado, ni con una bombilla providencial que se posa encima de la coronilla de un sabio solitario, ni con una manzana que cae en la cabeza de aquel científico iluminado (aunque muchos defiendan esta última escena). No tienen que ver con un rapto de ingenio sino con una larguísima cadena de acontecimientos y, en definitiva, con la colaboración entre muchos personajes que ni siquiera se conocen.
Eso defiende Steven Johnson, un científico y divulgador (editado en castellano por el sello Turner) que ha firmado diversos best sellers antes de publicar How we got to now, en formato de libro y en una serie de seis entregas en la cadena PBS y BBC. Este tipo, fascinado por el caldo de cultivo de la colaboración en centros tecnológicas actuales como Silicon Valley, defiende precisamente que las mejores ideas siempre han surgido de la conversación entre disciplinas remotas.
Tanto la serie como el libro se organizan a través de seis grandes ideas: Higiene, Frío, Sonido, Tiempo, Cristal y Luz. Johnson incluso bautiza su método de conexiones improbables: long-zoom approach to history (enfocar los temas ampliando el zoom histórico) y lo explica con conceptos de la Teoría del Caos como el popularísimo Efecto Mariposa (una mariposa agita sus alas en China y esa acción desencadena una línea de fenómenos que acaban por desatar una tormenta de arena en el Sahara).
El libro afirma que el desarrollo de la higiene personal desde finales del siglo XIX condujo a los campeonatos profesionales de skate
Algunos ejemplos del libro que muestran esta mecánica de la innovación: el desarrollo de la higiene personal desde finales del siglo XIX condujo a los campeonatos profesionales de skate, la invención del neón no sólo influyó en la construcción de ciudades del juego libre como Las Vegas sino también en el arte y en la arquitectura posmoderna, y no existirían las tablets si Galileo no hubiera planteado el reloj de péndulo. Es más, tampoco habría sido posible una Revolución industrial si no se pudiera organizar el horario tanto de las fábricas como de las entregas de los pedidos.
La lista de casos que brinda Johnson es más que exuberante, tanto como su habilidad para la conexión. La expansión de Hitler, por citar otro, habría sido mucho menos megalómana sin la invención del micrófono ya que no se habría podido dirigir a audiencias de más de mil personas. Alguno podría objetar aquí la existencia de Carlomagno o Napoleón, a lo que Johnson contesta, quizás sin mucho éxito, que ellos usaban la reverberación de catedrales, cuevas y teatros de ópera. Y los escáneres de ultrasonidos desarrollados después del desastre del Titanic conspiraron poco después con la política de un solo bebé de China para decantar la balanza a favor del género masculino.
EL PROCESO DE FORMACIÓN DE PLANETAS.
ResponderEliminarUna nueva imagen de la estrella HL Tauri, con detalles que nunca se habían visto hasta ahora, ha despertado la euforia entre los astrónomos que han empezado a trabajar con el nuevo gran radiotelescopio ALMA, en Chile. En ella se aprecia el disco de formación de planetas alrededor del joven astro revelando en él “detalles extraordinarios que nunca antes se habían visto”, señala el Observatorio Europeo Austral (ESO). “Es realmente una de las más descollantes imágenes jamás vistas en estas longitudes de onda. El nivel de detalles es tan exquisito que resulta aún más impresionante que muchas imágenes ópticas“, asegura Crystal Brogan, directora del Observatorio Nacional de Radioastronomía (NRAO) estadounidense. “Hasta ahora, imágenes con este nivel de detalle solo eran posibles con simulaciones de ordenador o con ilustraciones”, añade Tim de Zeeuw, director del ESO, organismo que lidera la participación europea del ALMA. “Una imagen revolucionaria”, la califica el NRAO. “Un impresionante hito tecnológico, científico y de ingeniería”, añade Pierre Cox, director de ALMA.