Maria Isabel Trillas, profesora en fisiología y fitopatología en la Universidad de Barcelona, tuvo que esperar 11 años, hasta 2012, para ver convertido en realidad su sueño: que Biocontrol Technologies, la empresa que concibió para aplicar la biología a la cura de plantas, obtuviera autorización para vender sus productos en el mercado. “La mayor parte de ese tiempo la pasamos en trámites administrativos, para conseguir permisos y licencias”, recuerda. Todo empezó mucho tiempo atrás, en 1998, cuando María Isabel todavía era estudiante: “Dimos con un microorganismo que era inmunorepresor de una enfermedad que afectaba a las plantas. Iniciamos los trámites para patentar el microorganismo al tiempo que empecé mi doctorado”.
Fue el comienzo de lo que califica como una larga carrera de obstáculos. “Para empezar, el proceso de registrar una patente desde la universidad no fue fácil. Ellos están más acostumbrados a patentar sustancias y elementos relacionados con la química o la farmacia, pero no con la biología. Sin embargo, también fue desde la universidad donde nos animaron a constituirnos en empresa”. Así arrancó la firma que se dedica a la investigación, desarrollo y producción de microorganismos de origen natural para ser usados como agentes de control biológico frente a enfermedades en los cultivos de hortalizas, ornamentales y semilleros. Los productos deben ser respetuosos con el medioambiente y la salud.
No hay comentarios:
Publicar un comentario